Para mi prima Indira, por lo de la galleta María.
Deítico: Adj. Dícese de lo
relativo a los dioses.

* * * * *

El H.
Doc. Mc Intosh se encontraba de guardia a las X horas y ya se
encontraba aburrido, todas las máquinas funcionaban perfectamente desde hacía un
buen y nada parecía salir mal, su guardia terminaría en otro buen de
tiempo y no sabía qué hacer.
Con más
apatía y no porque fuera una idea realmente buena presionó el botón azul y el
robot compañía llegó a su lado.
- H.
Doc. Mc Intosh, ¿En qué puedo servirle? - Respondió el robot con su voz
electrónica, voz que Mc. Intosh odiaba, ¿A quién diablos se le habría ocurrido
programarle esa voz electrónica y chirriante de hacía un buen de los
primeros robots y no la de una atractiva mujer o algo por el estilo? -.
-
Robot, estoy aburrido - Le respondió - ¿Qué es lo que acostumbraban hacer los
demás cuando les tocaba hacer guardia?
- Bueno
Señor - Respondió con su voz electrónica - Cuando llegan a este grado de
pesadumbres muchos se instalan un neuro programa psicológico, sacan a flote sus
problemas y traumas existenciales y cuando les llega el tiempo de su periodo de
hibernación lo hacen con la mente tranquila y con muchas expectativas para
cuando encontremos un nuevo mundo.
“Otros se sumergen en la
desesperación – Continuó- y tengo que tranquilizarlos con una dosis de rayos
tranquilizadores, en esos casos los tengo que mandar a hibernar antes de tiempo
y despertar al relevo con anticipación”.
“Algunos otros se han suicidado
y...
- ¿Se
han suicidado? - Interrumpió con asombro el buen Doctor -
- Sí,
hasta ahora se han suicidado solo unos 128, pocos en realidad...
- ¿Y qué
pasa con los cadáveres?
- Se
sacan al espacio en un funeral de tipo vikingo
-
¿Vikingo?
- Si,
fue una cultura que existió en el mundo madre hace un buen. Los menos suelen
no aburrirse, estudian las Enciclopedias Kosmicas, o ven antiguas recreaciones
artísticas en los neuro-hologramas, pero son muy pocos, la mayoría solo piensa
en sexo y en cortarse las venas con una galleta María, por cierto Doc., ¿No
sabe Usted que es una galleta María?
-
Mmm... No lo siento.
- En
fin Señor, ¿Qué se le ofrece? ¿Ver alguna enciclopedia, el neuro programa
psicológico, preparo su funeral vikingo?
- A
ver, creo que...
En eso,
la computadora empezó a parpadear todas sus luces y a emitir chillidos y
sonidos electrónicos que molestaron mucho al doctor pero que parecieron
encantarle al robot, una voz femenina (¡Vaya, alguien había programado esa cosa
de una manera más agradable!) empezó a llamarlo:
"Honorable
Doctor. Mc Intosh, se le informa que se ha localizado un planeta de clase XY2
en el sector Gamma B, se esperan instrucciones"
El
H.Doc Mc Intosh se quedó callado, anonadado por un segundo que pareció un
buen. Finalmente, desde que la tierra se había destruido y solo habían
podido salvar en esa nave a las muestras genéticas de miles de hombres y
mujeres de ciencia, cultura y las artes que viajaban por el espacio en busca de
un nuevo mundo que habitar desde hacía un buen que llevaban viajando, habían
encontrado al planeta idóneo para habitarlo.
El
Profesor Mc Intosh mandó sondear el planeta y los resultados eran fascinantes:
oxigeno en abundancia, vegetales, minerales, agua, etc. Todo era perfecto, no
se podía pedir algo mejor, su parecido con la tierra era fenomenal, inclusive
dos terceras partes del mundo eran también agua.
- ¿No
es fabuloso robot, no sientes algo fantástico?
- Le
recuerdo Doc. - Con su voz electrónica de hacia un buen - que los robots
no sentimos.
-
Cierto, cierto - En ese momento comprendió porque se le había programado esa
voz, de esa forma no se familiarizarían y encariñarían con él, finalmente era
sólo un robot - No creí que me tocara a mí ser quien lodescubriera, ¿Qué
procedemos a hacer ahora?
-
Bueno, ahora tenemos que programar y generar el clon del que sería su relevo,
pero que ahora lo ayudará a preparar el aterrizaje al nuevo mundo y programar
una primera expedición.
El H.
Doc. Mc Intosh mandó al robot a preparar el clon mientras él terminaba el
sondeo del planeta, revisó también todos
los mecanismos de la nave para el aterrizaje y el abastecimiento en caso de que
las cosas salieran mal y no se quedaran en ese mundo. Todo salió a la
perfección, no se presentó ningún error, ningún impedimento; la computadora
inclusive localizó un precioso claro donde aterrizarían tras el sondeo
preliminar.
Una vez
terminado de revisar y corroborar los datos fue a buscar al robot y a conocer a
su nuevo compañero, le emocionaba más el poder hablar con otro ser humano que
el descubrimiento del nuevo mundo inclusive.
Se
dirigió a la habitación de generación de clones (Al lado del cuarto de
hibernación, ahí iban los clones que terminaban su periodo de guardia) pero
antes de entrar lo detuvo el robot.
- ¿Qué
ocurre robot?
- Bueno
Señor, ha ocurrido una pequeña complicación - Dijo con su fría voz que
aborreció aún más, ya le urgía hablar con cualquier persona -.
- Pero
todo lo demás está bien, digo, perfecto.
- Si
señor, pero esto es algo que no teníamos contemplado...
-
¿Quién es la persona que iba a despertar?
- De
hecho ya despertó, es la Profesora Mary Matheson.
-
¡Bueno, déjame verla! - Respondió molesto, y más al saber que se trataba de una
mujer, ansiaba en deseos de oír a una mujer y no al pedazo ese de chatarra -.
-
Doctor, déjeme advertirle que...
Desesperado
lo empujó y entró a la habitación, fuese el problema que fuese entre él y la
profesora lo resolverían.
Lo
primero que vio fue a la doctora sentada en la camilla con solo una bata
puesta, era bellísima, rubia de ojos de colores, uno púrpura y uno verde, su
piel nuevecita, perfecta en un cuerpo de adolescente virginal, libre del toque
de ningún ser; se enamoró de ella tan sólo verla; él por su parte había
despertado también con un cuerpo de adonis, y aunque científico no le importó
dar rienda suelta a sus instintos más primitivos y declararle en ese momento su
amor, tenía ya más o menos un buen de tiempo desde que lo habían
generado con las memorias del H. Doctor Mc Intosh original y realmente
extrañaba la calidez de una piel femenina. Pero antes de que pudiera externarle
sus sentimientos descubrió que la Profesora derramaba una lágrima de su ojo
púrpura.
- ¿Que
ocurre profesora?
La
Profesora titubeo, El H. Doc. Mc Intosh ansiaba escuchar su femenina voz, sin
embargo lo que siguió fue simplemente increíble.
- Que
no soy la Profesora - Respondió con una voz mucho más grave que la suya - Soy
Giordanno Fajadotti, cantante de Ópera, éste no es mi cuerpo.
-
P-pero ¿Qué ocurrió aquí?
- Eso
es lo que quería explicarle Doctor - Respondió por detrás el robot - ¿Recuerda
que ayer nos rozó un pequeño meteoro en el casco?
- Sí,
lo recuerdo - Respondió el H. Doctor- Fue un golpe conciso pero no de gravedad,
no causó ningún daño...
- Eso
pensamos aparentemente - Respondió el robot - pero no calculamos una pequeña
vibración y...
- ¿Y?
- Y
pues revolvió los archivos de las memorias necesarios para instalarlas en sus
correspondientes clones.
- ¿O
sea que...
- Sí,
cada uno de los clones no tendrá la memoria correspondiente adecuada.
- ¡Pero
podremos solucionarlo!, ¿No es así?
- Desde
luego Señor, antes de aterrizar acomodaremos todos los archivos; entre la
computadora y yo nos encargaremos de eso.
-
Bueno, mientras podré ver un neuro-holograma o algo así y...
- He,
Señor, no se lo aconsejo, mejor busque otra opción.
-
¿Porque?
-
Porque de acuerdo al daño calculado, la velocidad de la computadora y la mía,
estimamos que terminaremos de corregir el error en... mmm... ¡En un Buen!